Eddie Díaz

Birth date: Oct 23, 1968 Death date: Mar 28, 2026
Querida familia: Hoy nos une un dolor inmenso, una tristeza profunda y difícil de expresar con palabras. La partida de Ernesto nos deja un vacío enorme, pero también nos invita a acompañarnos, a sostenernos unos a otros y a encon Read Obituary

Por los buenos momentos. Un beso hermanito
Gracias Angelita
Ernesto
Ho conosciuto Ernesto nel 2010. Mi incuriosiva questo giovane uomo cubano che parlava italiano come un italiano vero. Sono subito stata colpita dalla sua spontaneità e disponibilità. Ernesto era un uomo semplice e tranquillo, uomo di casa e famiglia. Amava molto ballare, mangiare e cucinare. Insieme abbiamo passato 6 anni. Sono stati 6 anni di avventure che ci hanno portato due volte a Cuba, una volta in Italia, in Canada e in giro per il Pacific North Ovest. Non dimenticherò mai il suo stupore quando per la prima volta vide la Fontana di Trevi. Mi disse” ma questa gente era pazza? Come ha fatto a fare una cosa così?”.
Ernesto era una persona onesta e generosa. Non era attaccato ai soldi ma aveva l’idea del risparmio.
Ernesto mi ha fatto conoscere il mondo latino di cui mi sono poi innamorata. Mi ha aperto una finestra su un mondo che non conoscevo.
Ernesto, La vita non è stata gentile con te. Ti ha dato delle carte difficili da giocare e tu hai giocato come hai potuto. Non ti se mai arreso e hai sempre affrontato tutto senza mai lamentarti. Andava tutto bene per te anche quando non era così. Avevi una forza dentro che non ti ha mai fatto arrendere . Andavi sempre avanti anche quando la strada era accidentata.
Ti piaceva il tuo lavoro. “ E’ come servire la comunità” dicevi. Andavi in bicicletta, con il bello e il cattivo tempo, una bicicletta elettrica che ti faceva andare veloce.
Lavoravi di notte e anche lì, non ti lamentavi.
Avevi le tue sfide ma te le tenevi per te. Non le buttavi addosso a nessuno, le vivevi da solo, come sempre, affrontandole.
Eri appassionato dal mistero e dalla numerologia. Adesso per te il mistero si è risolto. Mi piace immaginarti volando nella luce finalmente libero e felice. Vola e riposa in pace, Ernesto caro.
Ernesto
Conocí a Ernesto en 2010. Me cautivó este joven cubano que hablaba italiano como un auténtico italiano. Su espontaneidad y franqueza me impresionaron de inmediato. Ernesto era un hombre sencillo y tranquilo, hogareño y muy apegado a su familia. Le encantaba bailar, comer y cocinar. Pasamos seis años juntos. Esos seis años estuvieron llenos de aventuras que nos llevaron a Cuba dos veces, una vez a Italia, a Canadá y por todo el noroeste del Pacífico. Nunca olvidaré su asombro al ver la Fontana di Trevi por primera vez. Me dijo: "¿Están locos? ¿Cómo pudieron hacer algo así?".
Ernesto era una persona honesta y generosa. No era apegado al dinero, pero le apasionaba ahorrar.
Ernesto me introdujo al mundo latinoamericano, del que me enamoré. Me abrió una ventana a un mundo que desconocía.
Ernesto, la vida no fue amable contigo. Te puso obstáculos difíciles, y los afrontaste lo mejor que pudiste. Nunca te rendiste y lo enfrentaste todo sin quejarte. Todo te iba bien, incluso cuando las cosas no iban bien. Tenías una fuerza interior que nunca te permitió rendirte. Siempre seguiste adelante, incluso cuando el camino era accidentado.
Amabas tu trabajo. "Es como servir a la comunidad", decías. Andabas en bicicleta, hiciera buen o mal tiempo, una bicicleta eléctrica que te hacía ir rápido.
Trabajabas de noche, e incluso entonces, no te quejabas.
Tuviste tus dificultades, pero te las guardaste para ti. No se las contaste a nadie; las enfrentaste solo, como siempre.
Te fascinaban el misterio y la numerología. Ahora el misterio se ha resuelto para ti. Me gusta imaginarte volando hacia la luz, finalmente libre y feliz. Vuela y descansa en paz, querido Ernesto.
Descansa en paz hermanito. Te amo un mundo. Te extraño
Gracias primo
Hijo de Dragones
(Homenaje a Ernesto)
No es la bandera la que flota a media asta,
es un delantal blanco en un balcón de Dragones
y un par de chancletas rojas que ya no caminan,
huérfanas de hijos y de golpes.
Llevaba el estruendo de una guerrilla muda,
que nunca fue nombre, ni abrazo, ni caricia.
Quería explicaciones y no un silencio de cal,
mientras buscaba su cara en un vaso de batido.
¡Qué crudeza, este mercado de la existencia!
Un dragón que fue canción para no ser gago,
frente a una zurda inyectando vida y fiereza,
terminó desparramado entre estanterías frías.
Lejos de la isla de sol, lejos del mentol y la toalla,
se negó por amor a un regazo que no le entendía.
Luchó la guerra más larga, mientras su cuerpo pedía
otros puertos, otros nombres, otras manos
que no fueran las de la culpa o el reproche.
Y al final, la vileza no tuvo épica ni habanera,
y el llanto llegó de primos diseminados y una luz,
de Hermana eterna, que pide lo humano
ante una muerte de precio sucio y metal frío.
Añoranza de cañas, de palmas, de sacrificios,
borrada por polvo blanco en ciudad ajena.
Mi primo, primogénito del dolor y de la ausencia,
no hay aceite de bacalao que cure este espanto.
Descansa ahora, lejos de la manguera y del juicio,
donde nadie pida cuentas por quién temes o amas,
donde el mito se esfume y, por fin, seas el dueño
de tu propio y eterno balcón de libertad.
Daniel Silva Fernández

Ernesto, every time we met, you were always a peaceful soul, gentle and curious. I enjoyed our conversations and the freedom that your mind expressed. You are a good listener and respectful. You are now in a peaceful place and I wish that you now can visit with old family and friends that have left this realm before you. You are being missed and thank you for the time we shared together. God bless you, your family and friends and greetings from Germany.

Primo Ernesto, descansa en paz

