Conocí a la Dra. Hilda Perera por los pasillos de Ruston Academy a mediados de los años 50 cuando ella era profesora y yo estudiante. Nos reencontramos en Miiami a finales de los años 70. Comente en mis columnas periodísticas muchos de sus libros.. Cooncidimos en congresos en París, Nueva York, Madrid, Aplaudió con generosidad la publicación de mis libros. Le esduché lecturas de sus novelas, Les enseñe español a mis hijas y nietos con La Pata Pita., Pero sobre todo, fue una amiga entrañable. Siempre le estaré agradecida por lo buena que fue con miis padres. Era una excelente escritora, una mujer buena, un ser hecho de luz. Mi abrazo a su hjo y nietos, Descansa en paz, querida Hilda.
Uva de Aragón